jueves, 30 de mayo de 2013

¿Qué Apps Se Quedan y Qué Apps Se Van?

Se termina el año escolar y mi iPad luce repleta de apps que he ido descargando.

Entre las que probé por ser novedades, las que utilicé solamente en un principio y se quedaron, y las nuevas que fui necesitando, he llenado mis pantallas al punto en que ya no me queda claro cuáles son las adecuadas. Tengo tantas que todavía ayer me vi en la necesidad de abrir una de ellas para poder acordarme para qué servía.

Ahora que aún siguen frescos en mi mente los proyectos hechos en clase, creo que es el mejor momento para evaluar cuáles apps será conveniente conservar y cuáles eliminar de mi dispositivo.

Examino mis apps detenidamente. Me enfoco a revisar las que son iguales a las de mis alumnos. Me he propuesto tener las mismas para poder estar al tanto de qué pueden o no pueden hacer cuando les pido un trabajo.

Por un momento trato de olvidar que soy la maestra y me pongo en sus zapatos.  Reviso desde su perspectiva: la facilidad de uso,  el atractivo visual y auditivo, las opciones para personalizar, la capacidad de crear y de compartir el producto final, la relevancia en sus vidas diarias, así como el apoyo de instructivos o guías.

Minutos después, vuelvo a convertirme en la maestra y analizo las apps de los alumnos desde el punto de vista de objetivos académicos. Veo que tengo algunas con funciones muy parecidas, sin embargo noto que unas de éstas comparten el resultado final en la nube, mientras que otras lo graban en el foto álbum del iPad o dentro del mismo app. Por otro lado,  algunas ofrecen una mayor variedad de herramientas que otras. Pienso en los proyectos que realizan mis alumnos en clase y me vienen muchas preguntas a la mente. ¿Cómo deben compartir el producto final? En el caso de videos creados por ellos mismos, ¿quiero que los suban a su blog con la opción embed o mediante una liga? Para sus dibujos y animaciones ¿quiero que los graben en el carrete de fotos o deben trasladarlos a una app diferente? Además, ¿quiero seleccionar solamente apps gratuitas para así asegurar su descarga?

¿Con cuáles apps me quedo? ¿Cómo elegir las mejores? Me apoyé en la Web y encontré maravillosos recursos compartidos por expertos en la materia. Primero encontré la rúbrica de Kathy Schrock para dispositivos iPods y iPads. Está basada en la rúbrica original de Harry Walker quien pide que se le contacte para autorizar su uso gratuito y solicita a los usuarios retroalimentación para poder mejorarla. Finalmente encontré que Tony Vincent tomó ambas y las perfeccionó aún más en una rúbrica más reciente. Todos estos fabulosos ejemplos me ayudaron a construir la siguiente lista.


Ya con esta lista puedo comenzar mi trabajo de selección. Ahora sí, mi iPad quedará organizada para el siguiente año escolar y además tendrá espacio para las apps que vienen.